Dentro, en tus ojos, donde calla y duerme un palpitar de acuario submarino, quisiera - licor tenue al difumino - hundirme, decantarme, ... [...]
Se quebraron los bordes del polígono y se hicieron flexibles las aristas. La mañana es redonda y en sus curvas hay labios circulares y ... [...]
Si quisieras oír lo que me digo en la almohada el rubor de tu rostro sería la recompensa Son palabras tan íntimas como mi propia carne ... [...]
I Mi delicada flor se abre. Tu luz penetra: Gozo. II Soy la aguja, tú el hilo: Borda. III Éste es mi cuerpo. Éste el río de m... [...]
Déjame que, tendido en esta noche, avance, como un río entre la niebla, hasta llegar a Ti, Dios de los hombres, donde las almas de los mue... [...]
1. Aire sólo, fervor que callo y digo, palabra que te nombra y te delata, que te eleva en su vuelo o te maniata: en mi boca te encierro... [...]
Volverse a enamorar. Besar una piel que sabe distinto, no encontrar puntos de referencia que indiquen el momento justo, la caricia perfect... [...]
¡Oh juventud... y el corazón... y Ella, música en el silencio del palmar! Brilla en mi cielo temblorosa estrella, y el corazón, la juve... [...]
Aquí, bajo mi frente poseída, bajo el mar de mis ojos, naufragada, bajo mi boca cálida, abrazada, aquí, bajo mi pecho, estremecida; a... [...]
Igual que en esas series de cajas chinas, donde va el espacio acotándose más y más, ciñéndose a una cuadrada almendra de vacío en la q... [...]
Te escribo nuevamente desde una tarde helada de esas en que nos puede el sentimiento y la obsesión -ese pingajo de la soledad- te derri... [...]
Cuando beso tu cuerpo siento latir el corazón profundo de la vida. Te recorro despacio reviviéndome. Hay hallazgos sutiles, hay derr... [...]
Verte desnuda es recordar la Tierra, la tierra lisa, limpia de caballos. La tierra sin un junco, forma pura, cerrada al porvenir; conf... [...]
Esta misma quietud la reconoces, el lecho de la luz, esplendor del estío, y tu pálido cauce adolescente, la imagen aún borrosa del cl... [...]
( Estudio de escritor. Mesa de gran tamaño. Estanterías llenas de libros. Puerta al fondo entreabierta. El personaje camina de un lado a otr... [...]
A Ella, (y en realidad sin ningún límite).Con holgura y placer. A Ella, la víbora y la abeja: La desnudez preciosa. A Ella, mi ... [...]
Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron su cuerpo: tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar, tu boca y la blanca disciplina de... [...]
Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra. ... [...]
Aunque la noche, conmigo, no la duermas ya, sólo el azar nos dirá si es definitivo. Que aunque el gusto nunca más ... [...]
Aquí dijiste: "son hermosos los ojos húmedos de los caballos". Y aquí: "me encanta el viento". Besando yo tus pa... [...]
Estalla la poesía de tu piel, Juan, como la miel en un cedro mojado; te veo y eres la luz, el brote oloroso que abre las ventanas de un ... [...]
Y cae otro pues tu vestuario, inagotable: el cajón de los saldos, en liquidación. Y menos enredada en cada uno, hay una historia: co... [...]
Qué pura eres de sol o de noche caída, qué triunfal desmedida tu órbita de blanco, y tu pecho de pan, alto de clima, tu corona de árbol... [...]
A veces llega la tristeza. Trae las alas suaves de conformidades, los ojos bajos y la piel desnuda, y parece tan fácil entregarse, ... [...]
Por si acaso llovizna por tu calle y quieres secar tu cuerpo entre mis brazos Por si el silencio te acomete y recuerdas el lenguaje e... [...]